NOTICIA
Transformar desde la gran pantalla
En el cine Yara se dieron cita seguidores de la obra de la Casa Productora Palomas, para disfrutar del documental “Pintemos de violeta la economía cubana… para que ninguna quede atrás".
Figuras del ámbito cinematográfico y espectadores de diversas generaciones coincidieron en un punto: el cine como herramienta de visibilidad https://youtu.be/IXAeBmOw2QU?si=yNPu67rBGj8yEbvz. Estos son testimonios cargados de la sinceridad y la emoción que generó el estreno.
El documental nace de la construcción colectiva, sin un guion rígido y con un proceso de creación coral. La estructura agrupa testimonios de mujeres diversas (en la idea original estaban previstas 15 entrevistadas y por la importancia del tema llegaron a conformar el Corte Final 46), y aborda cómo se entrecruzan factores como el género, la economía y el color de la piel, en el desarrollo social de la mujer cubana.
«La obra es para mi un ejercicio de "vindicación, denuncia, demanda y reparación" para las mujeres cubanas; y reconoce su pluralidad, así como sus diferentes proyectos de vida. Además, es una oferta directa al Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres y un llamado a transformar las políticas públicas en Cuba» comentó Lizzete Vila, directora del Proyecto Palomas.
Sergio Cabrera, coordinador general de “Palomas” destacó lo difícil que fue el proceso de edición (montaje), ya que muchas historias y detalles tuvieron que quedar fuera para mantener la dinámica del documental. Para él, este material permite que historias que suelen pasar desapercibidas tengan voz, buscando una reflexión colectiva sobre la realidad cubana actual. Subrayó que, aunque es un proyecto feminista, los varones del equipo también participan activamente en este discurso de cambio.
El periodista y crítico de cine Rubén Ricardo Infante en la revista dedicada al estreno del documental, expresó que el audiovisual es vital para los tiempos actuales porque analiza el nivel de acceso que tienen las mujeres a la economía. Señaló que el valor principal es cómo las protagonistas identifican las brechas de género y económicas, invitando al espectador a pensar en cómo reorganizar la sociedad al regresar a casa y ayuda a entender cómo las mujeres están pensando y construyendo la Cuba de hoy.
El estreno de “Pintemos de violeta la economía cubana… para que ninguna quede atrás" fue más que un evento cinematográfico, cientos de mujeres se dieron cita en la sala para constatar eso que el Proyecto Palomas ha logrado a través del audiovisual por más de 20 años, el séptimo arte como un fenómeno social que mueve sensibilidades y transforma vidas.