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Nuevo filme de Rudy Mora se acerca a la soledad, el amor y los valores
La Habana, 11 abr (ACN) El filme cubano Calle 232, dirigido por el experimentado Rudy Mora, fue presentado este viernes en el cine Yara, a propósito de las jornadas de la primera Muestra y concurso de Cine Nacional, organizada por el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC).
La historia profundiza en la vida de cierto reconocido director de cine, Atila Romero, quien, tras sufrir una caída que le invalida, comienza a requerir cuidados específicos; al tiempo que las relaciones con familiares, amigos y otras personas que lo acompañan se tornan difíciles, pues cada cual busca sacar provecho de la situación.
Desde el punto de vista temático el filme mueve la sensibilidad de los espectadores, pues quienes pudieron apreciar la proyección reconocieron una historia cercana a estos tiempos, donde muchos ancianos necesitan atenciones muy especiales y cuidadores con suficiente sensibilidad y empatía.
Protagonizado por dos reconocidos histriones del ámbito escénico cubano —los actores Jorge Alí e Isabel Santos—, el largometraje ofrece una mirada sobre las personas de la tercera edad; así como los cuidados, el amor, la familia y otros temas que motivan la reflexión entre los espectadores.
Igualmente, según los círculos de la crítica cinematográfica, los jóvenes actores Chabely Díaz y Luis Ángel Batista asumen sus roles con logrados resultados, mostrando las aristas de dos personajes que se enfrentan, se cuidan, se complementan.
Al presentar el filme ante los asistentes reunidos en el cine Yara, Mora agradeció al ICAIC por la realización de este filme, a los actores y el equipo técnico que trabajó en la producción de esta cinta.
Risas, llantos y juicios por parte del público en torno a los valores del ser humano, fueron motivados por el filme; una obra cargada de sentimiento y sinceridad; expresión de una parte de la verdad de estos tiempos.
Calle 232 continuará su recorrido por las salas de cine del país, eventos internacionales y otros espacios de proyección, para motivar nuevos diálogos entre la obra y sus espectadores.
Foto: Rubén Ricardo Infante