NOTICIA
Nora, una montaña rusa de emociones
¡Ya no soy tan joven! Me dijo Ingrid Lobaina cuando la interpelé con inocencia en el lobby del Cine Yara minutos antes al estreno de nacional de "Nora".
He de confesar que aquella expresión cambio toda la guia de preguntas que tenía prevista. Y recordé su participación en telenovelas, series y cortometrajes
De cualquier modo hacer un protagónico en el cine antes de los 30 puede significar un gran impulso en la carrera profesional de cualquier actriz.
De manera que por ahí empecé la conversación. ¿Nora es tu primer protagónico en el cine?
Es mi primer protagónico. A los 11 o 12 años había participado en una película de Juan Carlos Cremata: El premio flaco (2009). Luego hice algunos cortometrajes y justo antes de grabar "Nora" tuve la oportunidad también de trabajar con Rudy Mora, haciendo un personaje pequeño en la película "Calle 232". Pero Nora viene a ser mi gran entrada al cine.
¿Qué significó para ti interpretar el personaje?
Fue un reto, no hay un manual que te explique cómo hacer un protagónico, o cómo incursionar en el cine por la puerta grande. Tienes que basarte, sobre todo, en el apoyo que puedas encontrar en el equipo, en una dirección que tenga una visión muy clara de lo que quiere, como fue el caso de Roly Peña, quien fue una guía constante y me acompañó en todo momento.
Realmente es una montaña rusa de emociones. Tuve muchos miedos, inseguridades, preocupaciones, pero también tuve momentos de alivio y de desahogo.
La película empieza ahora su recorrido por el país. ¿Qué esperas del público y de cómo va a acoger este personaje?
Prefiero no esperar nada. En mi trabajo como actriz, entrego cada personaje con amor. Esta es una historia que continúa el público. La película no termina cuando bajan los créditos, ella continúa en el momento en que la gente se va para su casa, la asimila, conversa al respecto, reflexiona sobre las emociones o los criterios que le quedaron después de haberse expuesto a ella. Por eso, observo solamente, siempre doy ese margen muy respetuoso a que el público la reciba y emita un criterio.
Me gusta mucho cuando la gente se me acerca y me comenta cómo fue que le llegó la obra. No es que no tenga expectativas. Más bien quiero dar ese espacio para que la gente decida cómo la acoge en su corazón.
Ingrid Lobaina es una actriz que sorprende, que se reta a ella misma. Nora fue eso, ponerse en la piel de una mujer que lucha, supera límites, derrumba barreras. Aunque suene cliché es un personaje que traspasa la pantalla. Del mismo modo lo hace Ingrid en su actuación, tan cercana y sencilla, pero llena de complejidades.