Cartel oficial del Festival

Festival Internacional del Cine Pobre de Gibara celebra su 20 edición

Mié, 07/15/2026

La Villa Blanca se vistió de gala este martes para dar inicio a la 20 edición del Festival Internacional del Cine Pobre de Gibara, un evento que ha logrado consolidarse como un referente del cine independiente y comunitario en el panorama cultural latinoamericano y mundial.

La jornada inaugural estuvo marcada por un tradicional pasacalle que recorrió las principales vías de la localidad, reuniendo a artistas, cineastas, invitados internacionales y, sobre todo, a los pobladores que desde hace dos décadas han hecho suyo este certamen.

El colorido desfile no solo fue una muestra de alegría y creatividad, sino también la reafirmación del estrecho vínculo que une al festival con la comunidad que lo acoge. En cada esquina, en cada sonrisa, se palpaba ese espíritu de resiliencia y pertenencia que ha permitido que el evento trascienda las dificultades y se mantenga vivo a lo largo de los años. “Gibara reafirma su ocasión de resiliencia y su apuesta por el desarrollo local”, señalaron los organizadores, destacando el carácter profundamente humano y territorial del festival.

Uno de los rasgos distintivos de esta edición es la notable diversidad global que congrega. El certamen reúne a representantes de cerca de 20 países, con una amplia presencia de naciones de América Latina, Europa, el Caribe y Asia Central. Esta pluralidad se refleja tanto en las propuestas cinematográficas en competencia como en las delegaciones artísticas que participan en las diferentes actividades paralelas.

La ceremonia oficial de apertura estuvo encabezada por Sergio Benvenuto Solás, director del festival, quien dio la bienvenida a los participantes y subrayó la importancia de este espacio para el intercambio cultural y la exhibición de propuestas cinematográficas alejadas de los grandes circuitos comerciales.

“El Cine Pobre de Gibara no es solo un festival, es una declaración de principios: la convicción de que el cine puede hacerse con recursos limitados pero con imaginación ilimitada, y que la cultura es una herramienta fundamental para el desarrollo de las comunidades”, expresó Solás durante su discurso.

La 20ª edición con un enfoque particular en la sostenibilidad y la innovación. Las proyecciones se realizan en pantallas al aire libre, utilizando sistemas de baterías autónomas que permiten llevar el cine a espacios públicos sin depender de infraestructuras eléctricas convencionales.

Esta apuesta tecnológica no solo reduce el impacto ambiental, sino que también democratiza el acceso al cine, permitiendo que las funciones lleguen a rincones de Gibara que tradicionalmente quedaban al margen de los circuitos culturales.

Además de las proyecciones, el festival incluye una variada programación de exposiciones, paneles teóricos y presentaciones artísticas que se desarrollan directamente en las comunidades. Estas actividades buscan generar un diálogo horizontal entre los cineastas y los habitantes locales, fomentando la participación activa y la apropiación del evento por parte de la población.

Como colofón de la jornada inaugural, se proyectó el largometraje de ficción “Neurótica anónima”, dirigido por Jorge Perugorría y protagonizado por Mirta Ibarra. La película, que compite en la sección oficial del festival, sitúa su historia en la realidad social cubana a través del personaje de una mujer de la tercera edad que sueña con incursionar en el cine, realizando un documental sobre el cierre de los cines de barrio en La Habana.

La proyección se realizó en una pantalla inflable instalada frente al emblemático cine Jibá, un espacio que simboliza la resistencia cultural de Gibara. La película de Perugorría no solo inauguró la programación cinematográfica del festival, sino que también estableció un tono de reflexión sobre la memoria, la identidad y el papel del cine como herramienta de transformación social.